Nuevas Tecnologías en la vida cotidiana
El desarrollo de los ordenadores y de Internet ha hecho posible que numerosas tareas cotidianas sean ahora mucho más sencillas. Las mejoras tecnológicas y el abaratamiento de precios han permitido que se popularicen de manera increíble en muy pocos años. Tanto es así que, de forma directa o indirecta, están presentes en buena parte de las actividades que desarrollamos todos los días. Se han convertido en un elemento habitual en muchas casas. Éstas son algunas de las tareas cotidianas para las que un ordenador puede ser de gran utilidad:
Comprar a través de Internet
Es una opción bastante novedosa que poco a poco va ganando adeptos. En pocos años será algo habitual ya que ofrece grandes ventajas. Comprar a través de Internet es rápido, cómodo, seguro y abarata los precios. A día de hoy se puede comprar casi cualquier cosa desde un
ordenador: una casa, un coche, un billete de avión, productos de un
supermercado, etcétera.
El método de pago más habitual es mediante tarjeta de crédito y en muchos casos los productos se entregan en el domicilio. Los sistemas de pago son muy seguros, siempre que se conozca la identidad del sitio web en el que se va efectuar la compra.
Algunos consejos para comprar en Internet:
• Compare precios, consulte distintas tiendas on-line.
• Imprima siempre las condiciones del contrato y las garantías.
• Compruebe que las empresas tengan direcciones físicas.
• En caso de que usted reclame que le han cobrado algo que no ha comprado, es la empresa vendedora quien tiene que demostrar que dicha compra existió.
Gestiones bancarias
Todas las entidades bancarias tienen páginas web en las que ofrecen sus servicios. Hay bancos que ni siquiera tienen sucursales físicas sino que ejercen su actividad únicamente en la Red. Se puede realizar prácticamente cualquier gestión o trámite bancario desde un ordenador. Puede comprobar su saldo, abrir una cuenta, ordenar pagos, transferencias, contratar planes
de pensiones, hipotecas.. Casi cualquier cosa.
La banca On-Line ofrece grandes ventajas. Es mucho más rápida y cómoda que la tradicional. Elimina las colas y los problemas de horarios. Además existen ofertas de servicios bancarios en Internet que no están disponibles en las sucursales.
Las administraciones públicas y declaración de la renta
Los trámites burocráticos y las consultas a la Administración siempre han tenido fama de provocar tareas tediosas y dilatadas. La implantación de la informática y la llegada de Internet han permitido que las Administraciones Públicas dispongan al fin de una herramienta adecuada para agilizar estos procesos.
La gran mayoría de las instituciones disponen de páginas web propias en las que el ciudadano puede obtener información de todo tipo de manera rápida y eficaz. Así mismo cada vez se pueden resolver más trámites por Internet, sin necesidad de desplazarse. La Red es el elemento perfecto para acercar la Administración a la gente. Disponen de páginas webs los distintos ministerios, las Comunidades Autónomas, gran parte de los municipios (por supuesto, el Ayuntamiento de Madrid), las universidades, y otras muchas instituciones públicas. El sector público está haciendo un gran esfuerzo por aumentar su presencia en Internet.
Un ejemplo significativo es el Impuesto Sobre la Renta de las Personas Físicas. En la actualidad se puede realizar la Declaración a través de Internet, así como acceder a toda la información y obtener los formularios necesarios. El proceso es gratuito y completamente seguro y confidencial. Basta instalar un programa que, entre otras cosas, nos advierte de los posibles errores.
Cómo buscar informaciones de interés
Los ordenadores cada vez tienen mayor capacidad. Un solo ordenador es capaz de almacenar una cantidad extraordinaria de información. Esto hace que sea imprescindible saber organizar y
localizar la información disponible de manera rápida y efectiva. Hay muchas herramientas que nos ayudan a localizar los distintos archivos. Son aplicaciones muy intuitivas y sencillas de utilizar. Aún así siempre conviene organizar todos los archivos y documentos que queramos almacenar, agruparlos por temas y categorías, jerarquizarlos, como si de archivos físicos se tratara.
Internet ha hecho posible que tengamos una enorme cantidad de información a nuestra disposición. Buscar información es una de las actividades para las que más utilizamos Internet. No existe otra fuente de información que sea tan amplia y tan sencilla de manejar.
En la Red podemos encontrar prácticamente cualquier cosa que nos propongamos. Como ya hemos comentado con anterioridad, los buscadores son la herramienta que nos ayuda en esta labor. Nos permiten hacer una primera selección para restringir y acotar la búsqueda. Sin ellos, localizar cualquier cosa que nos interese en la Red sería una labor titánica. Hay que tener en cuenta que en muchas ocasiones no sabemos exactamente en qué página web se encuentra
la información que deseamos.
Escribir y llevar la contabilidad
Los ordenadores han sustituido casi por completo a las antiguas máquinas de escribir. Escribir con un ordenador es muy fácil, basta con que dispongamos de un programa llamado procesador de textos.
Un procesador de textos es una aplicación que nos permite escribir documentos y darles formato. Entendemos por dar formato poder definir el tipo de letra que deseamos utilizar en cada momento, establecer los márgenes, resaltar algo poniéndolo en negrita si así lo deseamos, hacer anotaciones y notas al pie de página y muchas otras opciones para que los documentos que elaboramos tengan aspecto profesional. Los documentos que elaboramos los podemos almacenar en el propio ordenador o en cualquiera de los distintos soportes de que disponemos, como por ejemplo los CD ROM. Esto supone una gran ventaja, ya que basta pulsar un botón para que podamos recuperar cualquier documento y consultarlo o modificarlo a nuestro antojo.
Además, gracias a Internet podemos enviar un documento a cualquier parte del mundo en pocos segundos.
La impresora es el complemento perfecto de los procesadores de texto. Es el periférico que permite que lo que vemos en la pantalla quede impreso en papel con calidad óptima.
Las Hojas de Cálculo son aplicaciones informáticas que nos permiten elaborar con rapidez y eficacia toda clase de cálculos, desde operaciones aritméticas sencillas (sumas, multiplicaciones, etcétera) hasta cálculos estadísticos o financieros. Nos permiten incluir fórmulas, todo lo complejas que queramos, para que la máquina realice todos los cálculos que podamos imaginar.
La utilidad de una herramienta de estas características es evidente. Sirven para llevar la contabilidad de un negocio o nuestras cuentas domésticas, para elaborar estadísticas, para realizar previsiones de todo tipo.
Con las Hojas de Cálculo podemos también crear también numerosos gráficos y diagramas que representen de manera visual los cálculos que estamos elaborando.
Por su parte, las Bases de Datos son programas que nos ofrecen la posibilidad de almacenar de manera organizada gran cantidad de información. Una de las grandes ventajas es que luego podemos acceder a esa información de manera rápida y eficaz. Imaginemos un archivo tradicional con sus carpetas, estanterías, etiquetas, y sus métodos de almacenamiento habituales (por orden alfabético, por materias...). Pues bien, todo eso cabe en cualquier ordenador hoy en
día, además la gestión y la consulta de toda esa información es mucho más fácil. Al conjunto de programas de uso habitual en la oficina se le llama paquete ofimático. El más conocido es Office de Microsoft, pero hay alternativos como Star Office de Sun y Open Office. |