TÉCNICAS DE ESTUDIO
La primera estrategia previa es la automotivación: saber que se cuenta con capacidad para esforzarse, estudiar y aprender todo lo que sea necesario. Hay que confiar en las posibilidades de uno mismo.
La segunda estrategia es la organización del tiempo disponible, adquiriendo un hábito de trabajo y adaptando éste tiempo al tiempo libre.
A partir de aquí, para abordar el estudio es recomendable:
- Empezar por lo fácil, es decir, por los temas que ya se conocen o se tiene una mínima noción porque recuerdan estudios y trabajos anteriores. Con estos temas se avanza rápidamente al principio y eso anima mucho al opositor/a.
- Realizar un guión o resumen de cada tema.
- Repasar los avances realizando pequeños exámenes o test.
Estudiar para opositar es una tarea que requiere un esfuerzo personal, pero si se consiguen mecanizar los siguientes pasos, se consigue alcanzar la meta final:
- Reunir todo el material que se debe estudiar.
- Valorar el tiempo libre que se va a dedicar a esta tarea.
- Realizar un planning de estudio...
.... y
- ¡CUMPLIRLO!
Prepararse por su cuenta o acudir a un centro de estudios
El opositor que decida prepararse por su cuenta debe valorar los textos —exigir la mayor calidad y tener en cuenta el prestigio de los autores— y contar con grandes dosis de tesón. Por otro lado, esta opción es la más barata y, hoy día, en los libros encontramos todo lo necesario para prepararnos.
Quien decide acudir a una academia sabe que ha de incurrir en un gasto superior que tiene como recompensa el control diario de sus avances, la información necesaria a tiempo y supone, sobre todo, una guía a seguir.
El opositor u opositora finalmente ha de prepararse de manera individual, sea cual sea su opción. Este hecho puede provocar cierta ansiedad por la soledad en la que se ve envuelto. Ahora bien, debe saber que estas dos posibilidades son acertadas en cualquier caso.
Consejos sobre cómo preparar cada uno de los tipos de exámenes de los que puede constar una oposición:
1.º Auto-observación:Lo primero es que conozca su propia conducta en cuanto estudiante, para diagnosticar sus puntos débiles, sus deficiencias, sus conductas ineficaces, y también ¡cómo no! sus puntos fuertes. Está demostrado que la mera auto-observación produce un aumento de las conductas deseables.
2.º Auto-evaluación:Toda evaluación supone tener unos criterios de actuación claros con los que comparar las realizaciones. Pues bien: esos criterios son las distintas técnicas de estudio.
3.º Auto-refuerzo: Los refuerzos permiten estabilizar una conducta. Por lo tanto, cuando obtenga buenos resultados, debe reforzarlos con descansos, pequeñas diversiones o satisfacciones, etc. Concretamente, los auto-refuerzos verbales han demostrado su utilidad. Consisten en utilizar enunciados verbales interiores. El opositor contrasta su actuación con los criterios prefijados y, si el resultado es positivo, se autofelicita.
Varios son los tipos de exámenes a los que se puede enfrentar un opositor:
* Exámenes orales: Son, sin duda, los más temidos por los opositores, ya que les enfrenta a un tribunal, lo que les provoca un mayor nerviosismo, inseguridad y temor. La mayoría de las oposiciones del Grupo A incluye al menos un ejercicio oral. Incluso algunas como la Carrera Judicial y Fiscal consisten en la realización de dos pruebas orales.
La mejor forma de preparar este examen es mediante la simulación, es decir, exponiendo («cantando») los temas durante la preparación. Un buen Centro de preparación otorga importancia capital al «cante» de los temas, porque son una simulación de la situación del examen, en la que el preparador no sólo escucha, sino que también planifica, comenta, critica, corrige y anima.
* Pruebas de suministro:
a) Pruebas de respuesta breve: Se necesita buena retención y memorización.
b) Pruebas de completamiento: Se basan en la memoria. Se tendrá que completar al principio, en medio o al final de la frase.
* Pruebas de Selección de Respuesta:
a) Pruebas de doble alternativa: Pueden ser de: verdadero/falso, si/no, correcto/incorrecto. Ejercitan el juicio y la reflexión. Se suelen corregir con la fórmula P=A-E (P: Puntuación; A: Aciertos; E: errores).
b) Pruebas de Opciones Múltiples: Son las más utilizadas. Requieren Memoria, comprensión y análisis. Se suelen corregir con la fórmula: P=A- E/n-1 (P: Puntuación; A: Aciertos; E: errores; n: número de preguntas).
c) Pruebas por pares o asociación: Requieren capacidad para establecer relaciones.
* Pruebas de Ordenamiento:
a) Ordenamiento cronológico.
b) Ordenamiento lógico.
c) Otros tipos de Ordenamiento.
d) Pruebas de localización.
Estas pruebas de ordenamiento requieren: capacidad de observación, reflexión y asimilación.
Por lo general, muy pocos aprueban una oposición "por casualidad". Es decir, muy pocas veces "suena la flauta". Antes al contrario, son muchos y variados los factores que en ello influyen:
- Preparación sistemática y constante suele ser una de los requisitos imprescindibles.
- Tiempo suficiente para abordar el estudio del programa. No se puede empezar a preparar una oposición unas semanas antes, o incluso unos meses antes del examen.
- El material de estudio ha de ser de Calidad. Editorial CEP dispone de una amplia plantilla de Profesores, especialistas en distintas materias, y con años de experiencia en la elaboración de temarios, dotados de numerosos recursos técnicos (documentación, normativa, bibliografía, publicaciones oficiales, etc...), para desarrollar su labor con los niveles de calidad que CEP puede ofrecer.
- Tener presente la Normativa aplicable a la materia estudiada, para que ninguna pregunta nos pueda sorprender. A estos efectos, hemos elaborado la Colección Normativa, recopilando normas de uso frecuente, y destinada específicamente a los opositores.
- Por último, si el opositor prefiere prepararse con la asistencia académica de Profesores expertos, debe acudir a un CENTRO DE FORMACIÓN.C
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